UNA, FUNAMBULISMO POLÍTICO:

Una de las mayores sorpresas que como grupo político hemos tenido, ya desde los días previos a la investidura de Ángel Riego, es la postura adoptada por los nacionalistas de izquierda de clara alianza con la derecha por ellos mismos tan denostada. Nuestra relación como grupo municipal con esta fuerza política nunca ha sido fácil, teniendo posturas prácticas e ideológicas muy encontradas, a lo cual nada tenemos que objetar ya que, libre es cada persona o formación de tener su ideología más o menos radical, siempre que se defienda dentro de los cauces que provee la democracia.

Lo verdaderamente sorprendente, repetimos, es que estos desencuentros lleven a una formación que se autodefine de izquierda, a salir en la foto acompañando a los más claros exponentes de la derecha de Carreño representada por PP y su formación clónica FAC, utilizando incluso los mismos paupérrimos y demagógicos argumentos de “austeridad” y “transparencia” que sus compañeros y compañeras en esta aventura conservadora. En este sentido hubo que escuchar verdaderas “perlas” en el pleno del 11 de Julio, llegando a hacer valoraciones que exceden lo meramente político, "si el Alcalde o tal concejal están jubilados...", en fin consideraciones, actitudes y argumentos tan pobres que nos llevan a establecer dos conclusiones:

Falta de respeto a la institución que es el Ayuntamiento de Carreño. La representación de la sociedad a través de sus concejales y concejalas debe ser similar a ella misma. Se hace necesario que personas mayores, hombres y mujeres, jóvenes..., formen parte de las candidaturas y el hecho de que dos personas estén jubiladas (opción personal que no debe ser calificada), no debe limitar el acceso a la participación de otros sectores sociales. En el Partido Socialista creemos en una sociedad moderna e igualitaria cuyos representantes políticos sean un reflejo de su electorado, desde una persona jubilada hasta un joven de dieciocho años.
El acceso a las labores de Gobierno de personas jóvenes requiere a menudo dedicaciones exclusivas que no deben escandalizar a nadie, tiempo tendrá la ciudadanía de juzgar si estas dedicaciones son bien aprovechadas o no, recuerden que cada cuatro años todos los partidos nos sometemos al examen de las urnas.

No se puede pretender estar en dos sitios a la vez. La colaboración con la derecha, cuyos propósitos genéricos no son otros que que la reducción de las prestaciones sociales y el adelgazamiento de las administraciones mediante procesos masivos de privatización, es inadmisible en una fuerza de izquierdas. Nunca pedimos el apoyo de UNA, pero ser parte decisiva del pacto de derribo al Gobierno por parte de fuerzas de claro corte conservador nos parece escandaloso, en cualquier caso los votos decidirán nuevamente y colocarán a cada uno donde le corresponde. Nuestros actos nos definen y tras ellos la memoria del pueblo decidirá.